Yo en mi pueblito entre teorías de comunicación y conservación paso los días... pero pequeños detalles hacen mis días más interesantes, bonitos y caprichosos: Una fila de cisnes caminando por el campus, pasando de un lago a otro; los ojos curiosos de un joven marroquí; una colección de cervezas belgas; una niña aprendiendo a montar bicicleta y las buenas conversaciones con mis amigas sobre vibradores y viajes.
Por otro lado me volví la chica sofá. Ya no tengo hogar y menos una cama. De repente, el sofá de cualquier casa me parece un delicioso sitio para dormir y el lugar donde mis demás compañeros almuerzan es oficialmente mi oficina. Tengo la ropa y mis pertenencias en cajas dispersas en tres casas y una enorme necesidad de soledad. El clima llama al ocio y yo encerrada tratando de descifrar los pormenores de la 'Actor network theory'.
Anoche recibí una caja llena de chocolates suizos, enviada por mis suegros y yo tratando de bajar de peso... Alrededor de mí todos hablan de sus propuestas de tesis y su futuro viaje. Mi mundo está reducido a los problemas de investigación... siempre me pregunto por qué no fui artista?
Esta mañana recordé mi primer año en la U, haciendo mi pregrado de periodismo. Me dio por pensar que cuando somos adolescentes no somos nosotros mismos, sino una caricatura, una exageración de uno mismo. Yo empecé siendo una rebelde sin causa, pero un novio loco obsesivo casi me mata y se me quitó. Pasé entonces a ser una revolucionaria intelectualoide de lo peor. Estudiaba periodismo y en las noches trabajaba como mesera. Pensaba que todos los demás eran idiotas.
En esa época fumaba y tomaba café como loca. Una vez en un paseo, era tanta la desesperación con mis amigos que al final recogimos del piso los sobrados de los cigarrillos de las noches anteriores y los fumamos. Una noche estábamos tan borrachos que nos correntiamos y tiramos caca de vaca, hasta me la hicieron comer! Y yo me creía la más intelectual del mundo (comiendo caca de vaca). Una vez comí caca de gato para un video! Nunca entendí por qué no simulé que la comía, era sólo un video pero yo sentía que tenía que ser muy realista. Estaba en un grupo en el que soñábamos con ser cineastas o documentalistas. Algunos lo hicieron, otros corrimos a rumbos más seguros (y no lo digo solo por la caca). Con el tiempo entendí que yo no estaba tan loca como mis compañeros y que no tenía tampoco el ego tan hinchado. Tuve que huir del mundo de los artistas y refugiarme en el mundo de los científicos. No es que ellos sean más humildes, pero al menos yo era un bicho raro y eso me hacía especial. Ahora me pregunto si quiero seguir aquí, si debo volver atrás o si debo buscar algo nuevo. Cualquiera de las tres opciones me asusta. Con la edad uno se vuelve más adverso al riesgo. No les pasa a ustedes lo mismo?
1 comentario:
Hace rato no visitaba este blog... parece que estas palabras fueran dee otro. Ya no puedo correr más...
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