
Imposible trabajar con este calor, esta bulla, este ambiente que huele a fin de semana. Y es que necesito concentrarme!!!
Escribo en este blog cuando estoy estancada en la producción laboral, cuando el robot que alimenta este sistema falla. Algunos desgraciados nos juzgan porque no somos devotos de la oficina, pero ¡¡¡por dios!!! Si ellos son felices así - que lo dudo - pues los felicito pero, ¿por qué tienen que criticar a los demás?
Yo entiendo que mi jefe se angustie cuando me ve tan distraída, claro, él me paga (bueno no él pero digamos que él deberá responder por mí a veces), pero él también sabe que yo saldré con un maravilloso resultado al final (jejeje, el truco de trabajar bien bajo presión). Como sea!!! Que vaga estoy hoy... vendrán tiempos mejores, más productivos y escribir en este blog - con total libertad - me da tanto alivio!!!
Ya pasó la angustia, ya pasó la desidia, ya tengo energía de nuevo.
Vuelvo a ser robot... Continuaré tecleando letras para intentar producir un artículo publicablemente aburrido y sin estilo. Trataré de plasmar en él mi trabajo de los últimos ocho meses y con esas palabras "bonitas" - sobre desaparecer la pobreza del mundo - convencer a los holandeses de la necesidad de continuar el proceso. Teclearé con amor contenido por formalismos y mientras tanto miraré por la ventana los árboles, esperando que algún colibrí me sonría o que entre una brisa a saludar esta oficina.


