Un día normal de mi vida actual empieza con la alarma de mi celular entre 7 u 8 de la mañana. Me levanto, tiendo la cama y abro las persianas para que la poca luz de este país penetre en el cuarto. Me meto al cuarto de la ducha por unos 40 minutos y salgo peinada, bien vestidita con mis dos capas de ropa y me preparo el desayuno y un sándwich para el almuerzo. Agarro mis dos maletas, una con el compu, los libros, el cuaderno y la carpeta y la otra con la billetera, el celu, la comida y la ropa de hacer ejercicio. Me pongo la tercera capa de ropa y pa’fuera. Me monto en la bici y a luchar contra el frío, el viento, la lluvia o últimamente: la suave nieve. Así comienzan todos mis días, incluso los fines de semana, con la diferencia de que salgo a hacer compras o a otra ciudad, pero con las mismas maletas y el mismo ritual vespertino. Por eso hoy, cuando son casi las tres de la tarde y no tendí mi cama, no me he bañado y lo único que hice fue cocinar y ahora como con CUCHARA. Para mí comer con cuchara es un síntoma de pereza. Como yo no soy una persona que disfrute de hacer pereza, por lo general cuando estoy perezosa es porque estoy deprimida …
La rutina es buena y es agradable cuando es una elección y no una obligación… Hoy pienso en si podré seguir así por dos años… es que a ratos siento como claustrofobia. Claro que puedo pasear, pero sólo un fin de semana al mes y sólo ciertos meses, porque hay mucho que estudiar y el estudio es primero…
Hace mucho tiempo no escribía y cuando escribo siento que me miro al espejo. Hoy el espejo no refleja nada, está opaco, tal vez por la nieve y la neblina de este país? o está empañado con mi respiración?
Nada pues, no me puedo sentar a llorar. La bicicleta me va bien, los amigos empiezan a encontrar sus nichos, sus parejas… creo que los veré crecer y convertirse en adultos. Mientras tanto yo ya no tomo licor, fumo muy poco cigarrillo y estoy pensando seriamente en aumentar mi dosis de maryjean… Ahora no extraño mi tierra… me siento un poco perdida. Ya no puedo volver atrás, pero no sé para dónde ir… soy una extranjera más. La única solución que veo es… empezar por tender la cama y seguir con mi ritual matutino como si nada.
Hasta pronto!
Nota: La foto es de la vista desde mi ventana. La luz no siempre es tan bonita, a veces simplemente hay una nube espesa y gris.