Stress... deadline... final report... stress... deadline... almost finishing the report... stress... uploading the report... relax! Mi día hasta las seis de la tarde se puede resumir así. Después la cosa se pone más interesante. Todo empieza con mi grupo de trabajo. Después de dos meses de compartir 40 horas semanales de intenso trabajo, después de algunos enojos y reconciliaciones, después de terminar el proyecto, algunos lazos se han tejido entre el filipino, el liberiano, el etíope y esta pequeña colombianita. Así que decidimos irnos a tomar una cerveza al bar del centro que tiene 400 opciones de cerveza para escoger. Lo más gracioso es que me gusta ir a ese bar por las 400 opciones, pero al final siempre pido la misma cerveza: Edelweiß Weißbier. Yo le digo Edelguaiser.
Relajada y dispuesta a disfrutar la 'bierje', me siento junto a mis compañeros. Todo pintaba para ser un momento de euforía colectiva fruto del final del trabajo... pero oh no! Qué sorpresa! Mi compañero de Filipinas tiene un moco enorme en su nariz! En ese preciso momento me volvió el stress. Mi noche se convirtió en una mescla de: cerveza... moco... no mires el moco, focus in the eyes... beer... relax... talking... oh no! El moco again... don't watch the Philipine guy... he has a MOCO. Oh no! The Philippine guy is talking to me, focus in the eyes... oh no! He is moving his head... moco a la vista... moco... moco... moco.... quiero vomitar!!!
Pero yo soy una persona inteligente y siempre aprendo de todo. El moco no puede vencerme... I'm going to beat the moco! I don't even now how to say moco in English and I don't want to know. Finalmente, después de una lucha interna inmensa, he decidido que el moco no me afecta, no me importa. Me sentía tan orgullosa de mi misma! El moco estaba ahí y ya no me importaba, he vencido al moco. La noche terminó en una interesante lección de bailes tradicionales de los diferentes países. Eventualmente (4 horas después) mi amigo filipino fue al baño y se quitó el moco. Yo ni siquiera lo noté. Terminó la celebración y ahora en mi cuarto, cansada y lista para dormir me ha dado por pensar en mi retorno a casa.
Volver... es lo único que pienso... estoy feliz! Feliz de ver a la gente que amo! Pero también tengo que confesar que tengo miedo. Que volver asusta.... que hay demasiadas expectativas en juego... y no tiene nada que ver con mis relaciones y mi gente... Mi miedo es a Cali. Tengo miedo de los extraños... tengo miedo de dejar el confort de una sociedad rica y volver a una sociedad con problemas. ¿Eso suena terrible? ¿Es acaso un poco egoísta?
Pero no es malo temer... temer es humano. Lo malo sería no volver y yo sí quiero volver, porque es más lo bueno que lo malo! Y en Cali están las personas más importantes de mi vida, y si para verlos tengo que luchar contra dragones y ratas, lucharé! Si pude vencer el moco, puedo vencer cualquier cosa!
viernes, 24 de junio de 2011
jueves, 16 de junio de 2011
Aprendí que...
Aprendí que las decisiones son verdaderas cuando hay tantas opciones que las posibilidades son realmente infinitas. Aprendí que cada decisión cuenta y puede cambiar una vida. Aprendí que la soledad no es una consecuencia o un castigo sino uno opción o a veces una decisión. Aprendí que estar equivocado es bueno. Aprendí que la edad no es sólo un número sino una acumulación de experiencias. Aprendí que la imaginación sí tiene límites, pero la vida no. Aprendí que siempre puedes encontrar nuevos compañeros de viaje. Aprendí que ser jóven es una actitud. Aprendí que estar confundido no siempre es un estado pasajero y no hay que tenerle miedo. Aprendí que lo que buscaba estaba aquí adentro. Aprendí qué la lista de cosas por aprender es infinita... así que sigo aprendiendo.
lunes, 13 de junio de 2011
Amar es bailar, no hacer gimnasia

Este fragmento me lo pasó mi mejor amiga, sobre una entrevista que le hicieron al Dr. Rodolfo Llinás, un neurocirujano colombiano reconocido:
Sobre el amor eterno: "Ese es de inteligentes que estructuran y modulan los patrones de acción fijos sobre la base de ver al otro como la mano de uno. Cuidarla es mi responsabilidad y viceversa. Saber que no habrá puñalada trapera es la norma. ¡Nunca, primero me matan tres veces! Esa es la clave neuronal del amor eterno, la que mantiene el estado funcional activo y bloquea cualquier cosa que le sea contraria. Es una calidad de estado mental. Si se entiende no hay otra posibilidad que amar al otro; en cambio, querer acostarse con otro y pasarla rico no es amor. Amor es compromiso y cerebralmente está en el cerebro truhán. Uno no se enamora de una mujer porque tiene unas tetas buenísimas, uno se enamora de su cerebro, porque con él se interactúa y se avanza, con las tetas no. Amar es cerebralmente un baile y hay que bailar con el que pueda danzar con el cerebro de uno. Amar es bailar, no hacer gimnasia. Encontrar eso es muy difícil; hallarlo es un tesoro"
Yo añadiría que esta no es una tarea tan fácil y la inteligencia radica en ganar la lucha contra los instintos y la satisfacción pasajera, no una sino varias veces y no durante el periodo de prueba sino durante toda la vida. Diría que ser inteligente es también una tarea, una opción y una decisión. No es algo que se tiene y ya. Es algo que se lucha. Y la recompenza sí es un tesoro. El tesoro más grande de la vida. Y si uno es lo suficientemente inteligente, la felicidad llega por añadidura. Pero también diría que el amor eterno no es para todo el mundo. Creo que muchas personas son más felices haciendo gimnasia que bailando. Hacer gimnasia es más fácil. Hay más juegos, menos compromiso y cuando la cosa se pone difícil se puede salir corriendo. Para la gimnasia también hay entrenamiento, pero es más sobre estrategias y trucos individuales... la gimnasia es para la satisfacción personal, el baile es un trabajo en equipo. Ninguna es mejor que la otra, lo importante es identificar cuál de ellas es para uno.
Para mi amiga...
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